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El chef Juan Guillermo Ruiz, nacido hace 33 años en el Valle del Cauca, Colombia, reside hace 15 años, en San Pedro de Vilcabamba. Él es el dueño del restaurante “Como en Casa”, que queda en la ruta, a la salida de San Pedro. Se trata de un lugar apacible, rodeado de naturaleza y bellas flores, donde encontrarás una laguna con tilapias.

Muchas personas que buscan comer una tilapia fresca, ya sea asada o sudada en salsa, preparada por manos expertas y con el toque de las abuelas, se acercan a este lugar, que es conocido también por sus carnes a la parrilla y por servir platos lojanos, tan tradicionales como la sopa de arvejas con guineo, o platos tan típicos, en Colombia, como la bandeja paisa. Y mientras los comensales esperan por su comida, conversan, toman una cerveza, un jugo natural o una horchata, al pie de la laguna.

 

Juan Guillermo llegó a Ecuador a los 8 años, porque su madre se casó con un ecuatoriano, y se quedó hasta los 15 años. Regresó a Colombia para estudiar y graduarse del colegio. Y volvió a Loja para estudiar la Universidad. Estudió inglés, y estuvo en la carrera de Medicina hasta tercer semestre, pero lo dejó. Y encontró su verdadera vocación, que es la Gastronomía, dentro de la carrera de Hotelería y Turismo.

 

 

Antes de casarse, su suegra le propuso reabrir un restaurante que ella tenía en Taxiche, de donde es su esposa. Él se puso contento, y le dijo que claro que sí. “Al día siguiente de casado, mi suegra, me dijo: ya está abierto el restaurante, ¡vamos a trabajar!”, cuenta. Y ahí empezó “Como en Casa”. En ese entonces, vendía gallina criolla, cecina, seco de chivo, arveja con guineo. Y con ella, Juan Guillermo aprendió a hacer los platos ecuatorianos.  

También, empezó a hacer platos colombianos, y les iba bien. Pero llegó la pandemia, y fueron forzados a cerrar. Juan Guillermo, para poder pagar las deudas y sobrevivir, se movió a la zona de San Pedro, donde sus padres tenían el terreno en el que, ahora, queda el nuevo “Como en Casa”.  

“Empecé vendiendo a domicilio: alitas de pollo barbecue, hamburguesas, cuando no se podía abrir. No se ganaba mucho, pero así pude pagar las deudas”, recuerda. 

Otro episodio de su vida es que antes de abrir el restaurante, Juan Guillermo fue chef vegano. Trabajó en una empresa, en Vilcabamba, propiedad de un estadounidense, que ofrecía el servicio de “retiros détox”. Eran 15 días en los que las personas se desintoxicaban a punta de una dieta crudi-vegana. Trajeron, de Washington, a una profesora para que le enseñara todos los secretos de la llamada cocina “raw vegan”. Y así aprendió a hacer quesos, pizza, pasta, salsas, hamburguesas, tocineta y mil recetas más, todo sin carne animal y todo crudo.    

Pero esa experiencia quedó atrás. Ahora él es dueño de su propio restaurante. Y todo ha mejorado. “Llevo cerca de un año abierto. Ya tengo un target, una buena clientela. Hay gente que ha venido y se ha devuelto porque no hay dónde sentarse”, comenta Juan Guillermo, quien ha dado trabajo directo a cinco personas, y a más cuando es domingo o hay eventos (cumpleaños, bodas, fiestas de graduación).  

La capacidad es para 50 personas, pero le va tan bien que ya se está ampliando para poder realizar eventos más grandes, y atender a más clientes.  

Y es que el toque casero que tiene la comida de Juan Guillermo se siente, y atrae. La cremosidad de la sopa de arvejas con guineo es única. Una sopa que, a pesar de ser un plato propio de Loja, se lo enseñó una señora de Santa Rosa. 

“La comida aquí es sana. Yo trato siempre de conseguir productos orgánicos. Un vecino me provee de tomates, lechugas, cebollas orgánicas. Mi comida no es guardada. A la gente le gusta esperar aquí, porque sabe que es comida hecha en el momento y de calidad”, comenta con orgullo.  

Sobre los precios, dice que “no son tan baratos ni tampoco tan caros, tienen un promedio de entre $7 a 10 los platos”.  

Los comensales llegan, en su gran mayoría, de Loja, pero también asoman los extranjeros de Vilcabamba y gente de San Pedro de Vilcabamba. 

El éxito de su emprendimiento se basa, por un lado, en que él está detrás de todo el proceso. No descuida sus tareas de chef: hacer los aliños, los cortes, las salsas, asar las carnes y preparar los platos. También, se ocupa de las tareas de administrador: conseguir los mejores proveedores, pagar las cuentas y los salarios. Y las tareas de maestro: enseñar a sus colaboradores las recetas. Detrás de su éxito hay fe, constancia y trabajo duro, pero, sobre todo, hay pasión por lo que hace. Juan Guillermo ama la cocina y eso se nota.  

 

Para reservas del restaurante «Como en Casa» puedes contactar con Juan Guillermo a través de VilcaServicios 
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